Contigo en la distancia

Cuando uno se propone un cambio, no sólo uno tiene que cambiar. Muchos componentes de nuestro contexto, deben hacerlo también. Muchas cosas que hasta ese momento eran importantes, tienen que cambiar.

Cuando una persona, sabiamente, decide salir del mundo del consumo, dejar de intoxicarse con una sustancia para evadirse de la realidad, no solo tiene que cambiar esa conducta; también tiene que cambiar de ambientes, de rutinas y muchas veces, de amistades. Y cuando hablamos de esos temas, cuesta tomar esa decisión. Parece imposible dejar de mantener esos vínculos. Aparecen sensaciones de soledad, de engaño, de fracaso. Surgen sentimientos de incomprensión, de impotencia.

Por eso, hay que recordar siempre: no perder de vista el objetivo, no perder de vista la meta.

En esta nueva etapa de sanarse, hay cosas que uno va a tener que dejar en el camino, en el pasado (a menos que esas personas también quieran sumarse al nuevo estilo de vida sano) y si, cuesta mucho, duele bastante. Pero vale la pena.

Hace tiempo leí esta cita, no sé dónde ni de quien, aquí la comparto: “Por lo mismo que quien ha cambiado eres tú y no los demás, a veces es conveniente cambiar de círculo de amigos cuando estos no te llevan a ser mejor persona y a alcanzar los ideales que ahora persigues. No se trata de cortar tajantemente tus amistades sino de saber tomar distancia ante aquellas que no te llevan a crecer en la meta que ahora sigues”…

¿Feliz Navidad?

Éstas últimas semanas en mi consulta se respiraban aires confusos 😕. La gran mayoría se mostraban preocupados y con dificultades para vivir los días de Fiesta 🎉.

Problemas con familias que no se hablan desde hace tiempo y estos tiempos los traen a la mente (y al corazón), y tener la sensación a flor de piel de tristeza. Otros que iban a pasar, otra vez, estos días sin sus hijos porque les tocaba estar “con la otra familia”, otros que iban a sentir muy presente la ausencia de quien se había ido en este 2018 y ya no estaba entre nosotros…. y así podría seguir enumerando situaciones que no pintaban con mucho brillo estos días, sino más bien todo lo contrario.

Con cada uno hemos hablado y trabajado perspectivas diferentes, desde las variables que cada uno creía más importante.

La conclusión a la que la mayoría de las veces llegamos, juntos, fue que nos dejemos fluir, sin rechazar nuestra realidad y que aceptemos lo que nos daba la vida hoy, las cosas buenas que aún persistían, y nos diéramos tiempo para vivir esa tristeza, nos diéramos permiso para contactar, aunque sea un ratito, con ese dolor. Intentando no quedarse ahí.

Y luego, solo será una noche Buena más, diferente, especial… quizás no tan brillante… y pasará… y pasará…

A los otros que tenemos mucha ilusión en éstas Fiestas, les deseo que las disfruten con la misma tranquilidad y calma…

Feliz Navidad!🎄

Lecturas de verano

¿A que en verano nos dan ganas de leer? Pues yo tengo dos recomendaciones, o tres que me han encantado y que aquí les voy a dejar.

La primera es la del libro de Disciplina sin lágrimas de Daniel J. Siegel y Tina Payne Bryson. En este libro he encontrado respuestas para esos momentos en que no sabía que hacer con las conductas de mis hijos, y con esto me estoy refiriendo a las “simples” rabietas, a sus negativas a colaborar o sus “imposiciones” de ver los dibus… a mi me ayudó mucho a poder poner disciplina sin sentirme culpable luego. Y la verdad me ha funcionado. Ahí se los dejo.

La segunda recomendación es un libro para que nos conozcamos mejor con nuestra pareja, y lleguemos a entender esas diferencias que a veces nos hacen un maremagnun de emociones negativas, encontradas y sin respuestas que nos explique lo que ocurre. Manera de Amar, de Amir Levine y Rachel Heller. En este libro se aborda el amor adulto, las relaciones de pareja, desde el apego. Me resultó super interesante su visión.

Y por último, no es un libro como dije, es una recomendación, tómense un rato para ustedes solos, para leer, escuchar música, caminar con tranquilidad, para echarse una siesta, eso también ayuda a nuestro bienestar y repercute en la pareja, hijos, familia. Que ese momento a solas, sirva para cargar pilas y volver al mundo con más ganas de estar.

Que ojalá puedan disfrutar estos días, de un momento de tranquilidad y de la compañía que nos llena la vida.

Salud! Feliz verano!